Compartir

Manuel Mujica Lainez: el legado de un autor que resiste

 

manuel mujica lainez

El 11 de septiembre de cumplieron 110 años del nacimiento del escritor Manuel Mujica Lainez, quien fue académico de número de la AAL desde su elección en 1955 hasta su muerte el 21 de abril de 1984. Compartimos la nota del Ministerio de Cultura de la Nación en la que recuerdan a uno de los escritores argentinos más destacados del siglo XX.

«Miembro de una familia aristocrática de Buenos Aires, Manuel Mujica Lainez —“Manucho”, como lo apodaban— nació el 11 de septiembre de 1910. Entre su árbol genealógico, se encuentran personalidades como las de Juan de Garay, fundador de la ciudad porteña en 1580. De lado materno, ya contaba con escritores y periodistas que, seguramente, influenciaron su amor por las letras. Había comenzado la carrera de abogacía, pero luego la abandonó para dedicarse a la literatura, aunque no solo a ella: además de escribir poemas, cuentos y novelas, abordó otros géneros como la biografía, la crónica de viaje, el ensayo y la crítica de arte, cuyas columnas en el diario La Nación, dieron cuenta de cierta parte del escenario plástico argentino de ese momento. Así, Manucho comenzó a dejar una gran marca como escritor profesional.

Entre sus pares, se vinculó con autores como Alfonsina Storni, Arturo Capdevila, Adolfo Bioy Casares, Victoria y Silvina Ocampo, y Jorge Luis Borges; muchos de ellos, colaboradores de la emblemática revista Sur. Admiraba a Marcel Proust, Henry James y Virginia Woolf; pero en cuanto a su escritura, el propio Manucho expresó una vez que nunca perteneció a ninguna escuela literaria. Aún así, creó una gran cantidad de obras cuyo reconocimiento, con el tiempo, traspasó la cartografía nacional.

Algunos de los temas que abordó Mujica Lainez tuvieron que ver con distintos momentos de Buenos Aires —como en los cuentos de Aquí vivieron (1949) y Misteriosa Buenos Aires (1950)— y, en otros textos, con el apogeo y la decadencia de la vida burguesa en la Argentina —como en las novelas Los ídolos (1952), La casa (1954), Los viajeros (1955) e Invitados en “El Paraíso” (1957)—. La novela histórica, ambientada en distintas ciudades de Europa, también fue un género al que se dedicó con entusiasmo. Con una base de datos verídicos y documentados, liberó su imaginación para ficcionalizar y novelar. Así llegó Bomarzo en 1962, en la que combina lo histórico y fantástico, para recrear la vida de un noble italiano del siglo XVI. Y le siguieron otras como El unicornio (1965), ambientada en la Francia medieval, y El laberinto (1974), en la España del siglo XVI. Bomarzo es, tal vez, la gran obra de Manucho, según distintos críticos. Incluso, fue seleccionada como una de las cien mejores novelas en español del siglo XX, por el diario El Mundo (España); y el ámbito musical, el compositor Alberto Ginastera realizó una ópera basada en el libro.

En una finca en Córdoba, apodada “El Paraíso”, Manuel Mujica Lainez falleció el 21 de abril de 1984. No es raro que lo hubiera querido hacer aquí; él mismo compartió: “Pude ir a vivir a Florencia o a Rambouillet, pero compré en cambio una casa en Córdoba porque creo que al país propio hay que sentirlo, juzgarlo, padecerlo, gozarlo, para no abandonarlo. Hay que vivir y crear en el país de uno” […]».

Seguir leyendo la nota en la página del Ministerio de Cultura de la Nación.


Mujica Lainez, por Hugo Beccacece


El estudio de Manucho, ubicado en el 1er piso de la Casa de Manuel Mujica Lainez en La Cumbre.
Crédito: Diego Lima. Fuente: La Nación.

La Nación — «Siempre disfruté de la lectura de los libros de Mujica Lainez. De su numerosa obra, prefiero la serie de los cuentos y las novelas dedicadas a la historia y la sociedad porteñas: Aquí vivieron, Misteriosa Buenos Aires, Los ídolos, La casa, Los viajeros e Invitados en el Paraíso. Quienes lean o relean ese ciclo consagrado al auge y la decadencia de la alta burguesía de Buenos Aires comprobarán su actualidad literaria.

“Manucho” era un narrador nato, pero también un sabio creador de estructuras y de personajes. No dejaba nada librado al azar. Su estilo era muy elegante, quizá barroco por la riqueza del lenguaje. Ese aspecto puede ser el que resulte datado para las nuevas generaciones de lectores cuyo léxico es pobre en palabras llanas y dignas, pero abundante en insultos ingeniosos y escatológicos. Si por ese “disenso” no leen al autor de Crónicas reales, se pierden una producción de fantasía desbordante, de fina ironía y de réplicas notables; además, todas esas páginas son un documento invalorable desde el punto de vista histórico y lingüístico sobre una época, un grupo social y un modo de hablar y escribir: un capítulo importante en la formación de nuevos escritores […]».

Seguir leyendo el artículo que incluye el texto del académico de número de la AAL Hugo Beccacece.

  • Clarín: «Los 110 años de Manucho,
    el escritor que pintó con palabras una Buenos Aires mítica»
 


ÍNDICE DE NOTICIAS DE ESTE NÚMERO


T. Sánchez de Bustamante 2663
C1425DVA - Buenos Aires
Argentina
Tel.: (011) 4802-7509 int. 5
boletindigital@aal.edu.ar
http://www.aal.edu.ar
Atención y venta de publicaciones: www.aal.edu.ar/shop2013/

   

Para suscribirse al BID, haga clic aquí

Periodicidad del BID: mensual
ISSN 2250-8600